Una Polémica Financiera en el Corazón de Ontinyent
En el agitado panorama político local, una cuestión de fondos públicos ha irrumpido con fuerza, generando un intenso debate sobre la transparencia y el destino final del dinero de los contribuyentes. La formación política Vox se encuentra en el centro de esta controversia, tras revelarse detalles significativos sobre la gestión de sus subvenciones municipales.
La Denuncia Pública en el Pleno Municipal
Durante la sesión plenaria del jueves, el portavoz de Compromís, Nico Calabuig, elevó una pregunta de gran calado. Su intervención puso el foco en una transferencia concreta realizada por la agrupación municipal de Vox en Ontinyent. La cifra, de 7.200 euros, fue abonada a la sede nacional del partido en Madrid bajo el concepto de un "convenio de asesoramiento". Esta revelación no habría adquirido tanta relevancia de no ser por el contexto global de financiación del grupo.
La Proporción que Despierta Sospechas
La magnitud de esta transferencia cobra su verdadera dimensión al ser contrastada con el total de la ayuda recibida. En el ejercicio correspondiente, la subvención municipal otorgada a Vox Ontinyent para cubrir sus gastos de funcionamiento ascendió a 22.859,76 euros. Un simple cálculo arroja una conclusión llamativa:
- Aproximadamente un tercio de la subvención pública recibida fue derivada directamente a la caja central del partido en la capital de España.
- Este hecho plantea interrogantes fundamentales sobre el uso real de los fondos destinados al sostenimiento de la actividad política en el ámbito local.
El proceso de justificación de gastos de todos los grupos, avalado por los informes técnicos municipales, culminó con la aprobación del punto correspondiente a Vox. No obstante, este visto bueno se produjo con el voto en contra de los cuatro concejales de Compromís, quienes expresaron así su desacuerdo y sus reservas.
Un Acuerdo Previo y las Preguntas sin Respuesta
Calabuig recordó a la corporación que, al inicio de la legislatura, se estableció un pacto político para regular con precisión estas subvenciones. El objetivo primordial era garantizar el funcionamiento de los grupos políticos municipales. Partiendo de este principio, el portavoz valencianista formuló una pregunta directa al regidor de Vox, Andrés Navalón:
- ¿Podría detallar y concretar la naturaleza de los servicios de asesoramiento recibidos a cambio de esos 7.200 euros?
- ¿En qué se materializa ese apoyo que justifica una transferencia de tal cuantía?
La Justificación del Grupo Municipal
Frente a la interpelación, el portavoz de Vox, Andrés Navalón, defendió la legalidad del pago. Argumentó que este se realizó en virtud de un convenio formal entre la sede nacional y la agrupación local. Según su explicación, el asesoramiento recibido es "prácticamente diario" e incluiría:
- Notificaciones y comunicaciones regulares.
- Argumentarios y documentos de posicionamiento.
- Boletines informativos internos.
- Acceso a intervenciones y eventos de formación política organizados en otras localidades.
Navalón insistió en que, desde su punto de vista, todos estos conceptos se encuentran plenamente justificados para el desarrollo de su labor en el ayuntamiento.
La Réplica y la Sombra de la Opacidad
La respuesta no satisfizo a Compromís. Nico Calabuig replicó señalando una laguna documental crucial: lo aportado durante la justificación fue un simple anexo al convenio, no el documento completo. Esta falta de transparencia impide, según su criterio, verificar el alcance real y la necesidad de los servicios contratados.
El regidor valencianista fue más allá, conectando este caso con un patrón de comportamiento denunciado a nivel nacional. Invocó las revelaciones periodísticas y las quejas de antiguos miembros relevantes de Vox, quienes han alertado sobre presiones internas para que los grupos municipales transfieran parte de sus subvenciones a la dirección central en Madrid. A cambio, se ofrecerían servicios de dudosa utilidad o, en algunos casos, directamente no solicitados.
Un Voto en Contra Basado en Principios
Calabuig fundamentó el voto negativo de su grupo en la imposibilidad de verificar el destino final de los fondos. Subrayó la existencia de "dudas sobre la opacidad de las cuentas de esta formación". Su posición se basa en un principio claro: las subvenciones para el funcionamiento de los grupos deben emplearse íntegra y transparentemente en la actividad municipal. Cuando una parte significativa se desvía a una entidad externa, sin una justificación clara y detallada, ese principio se quiebra.
Contenido original en https://www.levante-emv.com/costera/2026/03/27/regidor-vox-ontinyent-le-sale-128479770.html
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